
¿Te imaginas caminar por un bosque que fue protegido por orden directa de un rey en el siglo XVI? Lejos de los tópicos del desierto y la costa, el Pinar de la Alfahuara en María, Almería, es un testimonio vivo de resistencia y belleza. No estamos hablando de un pinar cualquiera, ni de las sierras de Granada o Cádiz que comparten nombre. Hablamos del corazón verde del Parque Natural Sierra de María-Los Vélez, un ecosistema que ha sobrevivido milagrosamente al paso del tiempo.
Este artículo es tu guía definitiva para recorrer el sendero SL-A 145, una ruta que te llevará desde la historia de los antiguos guardas forestales hasta miradores donde el vuelo del águila calzada marca el ritmo del tiempo.
Prepárate para descubrir el pulmón histórico de los Vélez.
Tabla de Contenidos
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El Pinar de la Alfahuara no es solo un conjunto de árboles; es un monumento natural moldeado por la historia. Su nombre, que deriva del árabe al-fawara (la fuente o el manantial), nos da una pista de la riqueza hidrológica oculta en estas tierras calizas.
Pero lo que hace único a este enclave es su estatus de conservación. Este bosque es uno de los pocos pinares autóctonos de la provincia de Almería que se mantiene en un estado de conservación excepcional. Su supervivencia no es casualidad. Fue un antiguo coto de caza de la Casa de Los Vélez, protegido bajo normativas que datan de la época de Felipe II.
Ante la deforestación masiva que sufrió el sureste tras la expulsión de los moriscos, en 1590 se establecieron las «Ordenanzas para la guarda y conservación del bosque y la dehesa de la Alfaguara». Gracias a esa visión ancestral, hoy puedes caminar bajo las mismas copas que protegieron el suelo hace cinco siglos.

Antes de atarnos las botas, es fundamental conocer los datos técnicos. Esta ruta es versátil, permitiendo opciones para familias o para senderistas que buscan más kilómetros en sus piernas.
El viaje comienza en la carretera A-317, que une Vélez-Rubio con María y Orce. Aproximadamente a 3 kilómetros pasado el pueblo de María, encontramos el inicio del sendero marcado con un panel informativo, cerca del cruce con una pista forestal a la izquierda.
La Aduana: Donde todo empezaba
El punto de partida se conoce históricamente como «La Aduana». Aquí yacen las ruinas de la antigua casa de los guardas forestales. No era un simple refugio; era el punto de control estratégico donde se verificaba el cumplimiento de aquellas ordenanzas de 1590. La Aduana funcionaba como la única vía de entrada autorizada para la explotación de recursos, garantizando que la madera y la caza se gestionaran de forma sostenible siglos antes de que inventáramos el término «sostenibilidad».
Desde aquí, tomamos el camino que nace a la izquierda, sumergiéndonos de inmediato en el bosque.
Los primeros compases de la ruta discurren en dirección sur, casi en línea recta, acercándonos progresivamente a las imponentes paredes de la Sierra de María. Es el momento de desconectar del ruido del coche y sintonizar con el bosque.
Un Aula de Botánica al Aire Libre
A medida que avanzamos, el paisaje nos cuenta una historia de adaptación. El Pino Carrasco (Pinus halepensis) domina las cotas más bajas y soleadas, perfectamente adaptado a la sequía. Sin embargo, conforme ganamos altura y nos adentramos en la umbría, observaremos una transición fascinante:
• Aparece el Pino Laricio o Salgareño (Pinus nigra), señor de las alturas y el frío, distinguible por sus piñas sentadas directamente en la rama (sin rabito).
• El sotobosque se densifica con encinas (Quercus rotundifolia), jaras, hiniestas y enebros, creando un tapiz verde que protege el suelo de la erosión.
Tras recorrer aproximadamente 1,3 km, llegamos a un cruce en forma de «T». Aquí giramos a la derecha para afrontar el único desnivel significativo de la ruta. El esfuerzo merece la pena: estamos subiendo hacia el balcón de la sierra.
5. Fase 2: El Mirador del Puntal del Morral
Si hay un lugar donde el tiempo se detiene en esta ruta, es el Mirador del Puntal del Morral. Tras pasar las ruinas de una antigua calera (horno de cal), llegamos a este punto estratégico situado en la falda de la Sierra de María Blanca.
Una Panorámica de Contrastes
Desde este balcón natural, la vista es sobrecogedora. Se despliega ante nosotros el contraste radical que define a Almería:
1. Hacia arriba: Las crestas calizas y escarpadas del complejo kárstico de la Sierra de María, grises y verticales, arañando el cielo.
2. Hacia abajo: La frondosidad del bosque mediterráneo casi intacto, un mar verde que fluye hacia el valle.
3. A lo lejos: Las llanuras cerealistas de Topares y Cañadas de Cañepla, que en verano tiñen el horizonte de dorado y en invierno de ocres.
Territorio de Rapaces
Este mirador no es solo para ver paisajes; es para observar la vida. Estás en una zona de campeo de grandes aves. Con paciencia y silencio, es muy probable avistar el vuelo circular del buitre leonado (Gyps fulvus), o la silueta ágil del águila calzada y el águila culebrera. También es territorio del azor, que aprovecha la densidad del bosque para cazar.
Consejo: El atardecer en este punto ofrece unos reflejos rojizos sobre la piedra caliza que exaltan la belleza dramática del lugar.
Tras llenar la retina en el mirador, el sendero continúa descendiendo hacia las profundidades del Barranco Agrio. Aquí, la ruta cambia de personalidad.
La orografía del barranco crea un microclima más húmedo y sombrío. Esto permite la aparición de especies que uno no esperaría encontrar en el sureste árido. Árboles de hoja caduca hacen acto de presencia, ofreciendo un espectáculo cambiante según la estación: verdes tiernos en primavera, sombras frescas en verano y una explosión de amarillos y marrones en otoño.
Observa la ladera oeste del Puntal del Morral mientras cruzas el barranco; verás cómo está cubierta de un denso encinar, demostrando la capacidad de recuperación del bosque mediterráneo cuando se le respeta.
Al salir del Barranco Agrio y caminar por la vertiente opuesta, llegamos a un punto clave de la ruta: el cruce hacia el área recreativa de Los Alamicos. Aquí, el senderista debe tomar decisiones según sus fuerzas y tiempo.
Opciones de Ruta:
1. Regreso Corto (Familiar): Girando a la derecha, podemos volver hacia la Aduana (punto de partida), cerrando una ruta circular corta y sencilla, ideal si vas con niños pequeños.
2. Ruta Oficial (SL-A 145): Siguiendo recto, pasaremos junto al vivero de los Alamicos. Este lugar tiene una importancia histórica y ecológica vital, pues ha sido el origen de las plantas utilizadas para las repoblaciones forestales que han mantenido verde la comarca.
3. Extensión al Área Recreativa: Girando a la izquierda, extendemos la caminata hacia el Área Recreativa de los Alamicos. Aquí encontrarás mesas, fuentes y un refugio que cuenta con un pequeño bar (consultar apertura), perfecto para una parada técnica. Además, pasarás por las ruinas del Cortijo de la Yesera, testigo de la vida rural de antaño.
Si continuamos por la ruta oficial o la extensión, ambas opciones terminan convergiendo para dirigirse al norte, hacia la zona conocida propiamente como La Alfahuara.
El camino se endereza y el bosque denso empieza a abrirse, dando paso a zonas de cultivos y almendros que marcan la transición hacia el valle agrícola. Finalmente, llegamos a La Alfahuara, donde finaliza el sendero señalizado SL-A 145.
Arqueología Industrial
En este punto, presta atención a las ruinas. Verás restos de antiguas viviendas y, lo más interesante, la antigua fábrica de resinas. La resinación fue una industria crucial en estos montes durante el siglo XX, aprovechando la abundancia de Pinus pinaster y Pinus halepensis. Estas piedras caídas nos hablan de un tiempo en que el bosque era la principal fábrica de la comarca.
¿Cómo volver al coche?
Desde La Alfahuara, tienes dos alternativas para regresar al punto de inicio (La Aduana):
• Por carretera: Girando a la derecha por la A-317. Es el camino más corto y recto, pero implica caminar por asfalto.
• Por senderos alternativos (Recomendado): Para evitar el asfalto, cruza la carretera y busca los caminos de tierra que discurren paralelos. Estos senderos (no señalizados oficialmente como SL, por lo que se recomienda GPS) te llevarán pasando por el Camping Sierra de María y el Área Recreativa La Piza. En La Piza hay un conocido restaurante donde la gastronomía local (migas, embutidos) puede ser el broche de oro a la jornada.
Más allá de los pinos y encinas, el sendero es un hervidero de biodiversidad que justifica la protección del Parque Natural.
Vida Animal
Aunque las rapaces dominan el cielo, el suelo del bosque es el hogar de mamíferos discretos. La ardilla (Sciurus vulgaris) es común en los pinares, mientras que el tejón (Meles meles) y el jabalí (Sus scrofa) dejan sus rastros en el barro de los barrancos. Si tienes mucha suerte y silencio, podrías cruzarte con una cabra montés en las zonas más rocosas.
Un detalle para los amantes de la entomología: en estas sierras vuela la mariposa Apolo (Parnassius apollo mariae), una subespecie endémica y exclusiva de estas cumbres, joya de la adaptación al clima de montaña.
Rarezas Botánicas
Además de los árboles monumentales, busca a ras de suelo. En las zonas altas y despejadas crece la Centaurea de Sierra María (Centaurea mariana), una planta exclusiva de aquí que no verás en ningún otro lugar del mundo. También podrás observar aromáticas como el romero, el tomillo y la lavanda, que impregnan el aire de la sierra con la esencia del Mediterráneo.
Estás en la comarca de Los Vélez, y sería un error venir solo a caminar. El patrimonio humano aquí es tan potente como el natural.
• Cueva de los Letreros: Muy cerca, en Vélez-Blanco, se encuentra este abrigo neolítico declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Aquí nació el Indalo, el símbolo universal de Almería.
• Castillo de los Vélez: Una joya del Renacimiento que domina Vélez-Blanco. Su historia está ligada a la gestión de estos bosques, pues fueron los Marqueses de los Vélez quienes administraron este territorio durante siglos.
• Jardín Botánico Umbría de la Virgen: Si te has quedado con ganas de saber más sobre las plantas que has visto, este jardín (situado cerca del inicio de la ruta) ofrece recorridos interpretativos para conocer la flora de la sierra sin grandes desniveles.
1. Agua: Aunque el nombre «Alfahuara» signifique manantial, las fuentes en el recorrido pueden no tener agua potable garantizada o estar secas en verano. Lleva suficiente líquido.
2. Clima: No te confíes por estar en Almería. En invierno, estas cotas (hasta 1.400m) registran temperaturas bajo cero y nevadas frecuentes. En verano, aunque el bosque da sombra, el calor en las horas centrales puede ser intenso.
3. Equipamiento: Calzado de montaña es imprescindible. Aunque es una ruta de dificultad media/baja, el terreno es pedregoso en las subidas.
4. Respeto: Estás en una zona de nidificación de aves rapaces. Mantén el silencio, especialmente en la zona del Mirador del Puntal del Morral y los barrancos.
5. Navegación: Si decides hacer la variante circular por La Piza, lleva descargado el track GPS, ya que hay múltiples cruces de caminos rurales no señalizados.
El Sendero del Pinar de la Alfahuara no es solo una actividad física; es una inmersión en un Almería diferente. Es descubrir que el desierto tiene un oasis de montaña, que la historia se lee en los anillos de los pinos centenarios y que el silencio de la Sierra de María es una terapia en sí mismo.
Es una ruta que te conecta con la tierra, con el pasado señorial de Los Vélez y con la pureza del aire de alta montaña.
Después de recorrer los senderos de la Alfahuara y llenar tus pulmones de aire puro, tu cuerpo pedirá descanso y tu mente querrá prolongar esa sensación de paz absoluta. No rompas la magia volviendo precipitadamente al ruido.
En El Sueño de María, entendemos que el verdadero lujo es el espacio, el silencio y la conexión con la tierra.
Disponemos de casas rurales y cortijos situados estratégicamente en el corazón del Parque Natural Sierra de María-Los Vélez. Nuestros alojamientos están diseñados bajo una filosofía emocional y minimalista: espacios limpios, materiales nobles y una atmósfera que invita a la desconexión total.
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El Sueño de María
C/ de los Mártires de Turón, 7, 04838 María, Almería
Ana – 679 16 74 43
Santi – 679 16 74 43
holaelsuenodemaria@gmail.com
El Sueño de María
C/ de los Mártires de Turón, 7, 04838 María, Almería, España
Ana: 601 46 08 47
Santi: 679 16 74 43
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